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Publicado como:
- Morte e Renascimento, A Suprema Alquimia (Edit.
Aquariana-Ground , Brasil, 277 págs., 1990)
- Muerte y Renacimiento, la Suprema Alquimia (Edit.
Kier, Argentina, 205 págs. 1990)
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Este
libro de trabajo - originalmente escrito en español - se
usa en los talleres que con el mismo nombre son ofrecidos
únicamente en el Centro de Alquimia Interior en San Pablo.
Ha sido convertido en libro para que el público que no tenga
acceso al taller, o que sienta miedo a la profundidad y
amplitud de esta clase de trabajo en grupo, pueda también
beneficiarse de sus enseñanzas individualmente y en su
propio ritmo.
Basado en la urgente necesidad de comprender la creación
de la realidad personal (nuestro mundo), y las dinámicas
involucradas en el proceso inverso cuando esa realidad
personal se desintegra y es redireccionada durante el
proceso de la muerte, esta combinación del libro de
trabajo con el taller permite al individuo confrontarse
cara a cara consigo mismo, con sus impulsos subconscientes
y con sus intereses . El método aquí trazado, aunque
aparentemente similar a otros normalmente utilizados para
producir cambios en la personalidad por intermedio de
cartas escritas o de introspecciones guiadas, es muy
diferente. Paralelo al aspecto psicológico, las energías
de altísimo voltaje son cuidadosamente invocadas y
sostenidas durante partes específicas del proceso para
despertar los niveles más altos de conciencia y la
sintonía y colaboración con la expresión arcangélica
ligada a las fuerzas iniciáticas. Las principales
influencias que se observan en este trabajo provienen de
los libros de los muertos, la ciencia esotérica cristiana
y la psicología budista.
No se hace ninguna distinción entre la muerte del cuerpo
físico, un hecho que oscurece nuestra existencia, y la
muerte del ego que forma parte de la enseñanza espiritual.
En la muerte lo que deja de existir es la identidad
personal artificialmente creada dentro de un contexto de
realidad consensual. La realidad suprema es algo
totalmente diferente y abre la conciencia a posibilidades
infinitas, formas, identidades y a otras realidades.
El individuo necesita primero comprender su propia
actividad de proyección mental y emocional como un apego a
la continuidad. La interrupción definitiva es
imprescindible para alcanzar una intuición mayor y
adquirir un potencial mas grande (fuerte, refinado) que
será necesario para reconstruir su vida y a si mismo. Una
transferencia desde un punto de vista más centralizado
basado en la forma, hacia una perspectiva mayor que abarca
y es más amplia, es necesaria para el individuo que debe
aprender que él es la esencia que habita las miríadas
formas incluyendo la conciencia sin forma de Dios. Este
proceso es un pre-requisito en Sudamérica para el manejo
de fórmulas alquímicas y para participar de los talleres
avanzados sobre multidimensionalidad.
El lector que desee crear individualmente el ambiente para
su propia experiencia de muerte del ego puede servirse a
si mismo de la secuencias de este libro. Ya sea,
individualmente o participando del trabajo grupal en el
Centro de Alquimia Interior, el proceso es delicado, serio
y no exento de peligros para el no-preparado. En los
primeros capítulos el lector es advertido contra la
proyección de fantasía e ilusión, la ambición que dirige
una gran parte de la investigación paranormal y las
consecuencias de participar de una experiencia como ésta,
sin la estabilidad emocional necesaria y la preparación
correcta. Este es un avance paulatino en la purificación
de las emociones que es la marca principal de la práctica
esotérica. Correctamente sintonizadas las emociones nos
conducen a una intuición verdadera de la Realidad. El
proceso de Muerte y Renacimiento refina la sensibilidad y
reenfoca la inteligencia creando un puente que une la
brecha existente entre la intuición mística y la
comprensión intelectual.
Como un taller formal este proceso se realiza en un
período de seis días de reevaluación interna profunda. La
introspección se combina con la experiencia emocional,
ejercicios y meditaciones que liberan gradualmente el
control de la personalidad en favor de una estructura
flexible de conciencia.

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